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24 de enero de 2015

Puertas

Una puerta siempre está abierta. Por mucho que la ajustes, por mucho que la selles, una puerta nunca puede cerrarse del todo. Se construyó para abrirse.

22 de junio de 2014

Haz lo que quieras

Un café, un libro, un lugar público no bastan para inferir qué traman los personajes ocultos bajo la mesa.
Lo cotidiano pesa como una columna de libros apilados.
Queremos llegar al último de la fila pero antes deberemos sacar el polvo, ordenar los otros, los pensamientos.
Antes de acabar el café del libro se habrá abierto, permaneciendo a la escucha.

17 de enero de 2014

Hostilidades

Por mucho que escribas siempre habrá una hoja en blanco, una casilla vacía.
Por mucho que no escribas siempre habrá una palabra fija, un tiempo sin medida.

17 de junio de 2013

Retorciendo lo real

Hay un rugido humano que sólo se percibe por las palabras y no por el tiempo. La realidad real no existe, la realidad ficticia es la única posible, desde la conciencia de pensar: soy, estoy. No hay edad, no hay lugar que no resista el peso del olvido, yo no soy más que quien tú quieras que sea. Un antiguo lamento, un sueño utópico, una nota sostenida, unos puntos suspensivos. Cuanto más me formulo, más me desvanezco. La extrañeza  se vuelve familiar al volverse propia de uno. Ya no importa dónde termine. Perdido el sentido original ya soy insignificante, vacío, innecesario. E incluso hablar de nada ya sería tener un sentido. Pues, de todos modos, sabemos que cuando nada importa, nada tiene sentido.

17 de mayo de 2013

Etcétera

La víspera del cumpleaños exige volver a nacer. Mañana tal vez recuerde o despierte. El qué, a qué son preguntas retóricas.
Cambio de tema.
Qué tranquila se va la tarde. La triste botella alegre llena de vacío contrae mi lengua. No pediré un deseo.
Cambio de tema.
Mi piel, mi ropa, trazan líneas discontinuas. Me hago un hueco entre el sueño y el olvido, y me acurruco.

12 de julio de 2012

Silencios

El silencio se impone cuando todas las palabras son intrascendentes, incluso las que formulan el silencio.

3 de enero de 2012

Desde este cielo

Apenas despierto vuelvo a dormir en un falso letargo. No dormía antes, no duermo ahora que pienso en el sueño sin cuerpo. La lúcida vista contrae mis ojos, aún no entiendo las rimas. Pero llega la distensión, la tormenta quedó atrás, hay que alegrarse.

21 de septiembre de 2011

Ya no hay respuestas

El dolor son dos líneas paralelas que no se atrevieron a cruzarse.

¿Por qué escribir la última palabra después del silencio?

29 de agosto de 2011

¿Reunirse, reconocerse?

La soledad es un árbol sin raíces que no perdona el destierro: yo solo no puedo avanzar, dudo, tiemblo al borde del precipicio, mantengo la tensión, no quiero saber más.

5 de enero de 2011

Otra vez invierno

Otra vez invierno - pero las estaciones sólo cuentan si hay parada solicitada - y el frío es una compañía que no admite réplica para quedarse, va trepando por los pies y por la noche conspira para derrotar los sueños. Cuando el silencio se condensa los labios tiemblan, se atora la voz. Y el cielo se falsea de blanco. Imperturbable. Mañana no habrá tiempo. Hoy, aún faltan cinco minutos para la una.

12 de junio de 2010

La eternidad día a día

Primera página abierta por primera vez. La excitación de comenzar llena la mente de luz blanca. La espalda se arquea para que los ojos abandonen la soledad. Entre las manos hay un aleteo. La imagen de líneas obedientes, una bajo la otra, se refleja por todo el cuerpo. El cuerpo se llena de tatuajes. El hilo de la conversación se enreda en un dedo y va creando una madeja a medida que pasan las páginas. Las notas se repiten y ya no son las mismas.

9 de marzo de 2010

En medio del invierno

En medio del invierno los días se aceleran y ya quieren hablarnos de primavera. Sol negro por la mañana, sol gris por la tarde. Y de repente nieve. Las penas de los contratiempos distan de atraparnos, el futuro se viene como un soplo constante, hay una extraña alegría solazada en los rincones que se levanta sin sombra y zumba a nuestro alrededor. Ya no hay retiradas, salimos a jugar y tiramos la llave. Todo ayer se vuelve ahora. El aire es frío y no importa, porque el azar se conjura a nuestro favor, el azar es una pluma blanca que se balancea, gira y se multiplica en miles de plumas. Las nubes pestañean, la luz deriva su rumbo pero no se aleja, pronto iniciará el amanecer. Aunque la vida se simule a sí misma y se recate en los calendarios, los caminos convergen en nuestras manos. El tiempo rueda como una llama. Y simplemente nieva.

23 de septiembre de 2009

El día se descubre sin harapos

Los inicios son principios, postulados de poder, voluntad de verdades, realidad realizable. Cuando todo está por empezar es porque cortamos la cadena anterior y ahora la nueva serpea como la cadena de un ADN, cuyo proceso de replicación se explicará con su propia estructura. El sol es el sol y no es el sol, la montaña será el nuevo mundo. Así también las palabras, versión temporal del pensamiento.

31 de agosto de 2009

Consejos zen para expresarse

Leyendo sobre el haiku brillan esta cita del investigador Suzuki:

"Dibuja bambúes por diez años, hazte un bambú; después olvida todo lo que sepas de bambúes mientras estás dibujando."

Y ésta otra del poeta Chikamatsu:

"Es esencial que uno no diga de algo que es triste, sino que sea triste de por sí".

Pocos métodos de creación habrá más honestos. Ésta es la esencia de la originalidad, donde el arte y la vida se expresan con plenitud, sin que deban formularse, sin que nadie deba decirnos lo que son.

30 de julio de 2009

Durante el breve tiempo que te robe su lectura

Corro el riesgo de que al escribir algo se pierda o que todos los lectores lo ignoren. Pero le daré una excepción al olvido. Si todo esto no me importara no le daría ni una palabra. No engaño. Que jueguen la memoria y el olvido, que gane el mejor. De todos modos tengo que apostar y ya lo he hecho, aunque me arruine y me consuma y pierda todo mi tiempo.

25 de julio de 2009

El pequeño vals

Cuando la llave no coincide con la cerradura no puede cerrarse la puerta. Aunque haya sido creada y moldeada con ese fin, tras fatigosas transformaciones. La llave puede encajar e incluso girar, pero la puerta sigue quedando indefectiblemente abierta. Porque el calado de la llave será profunda hojalata sin fe ni olvido. Porque siempre habrá un fragmento de la mañana para bailar el vals, este vals, este vals, este vals con la boca cerrada y cuatro espejos donde jugarán tu boca y los ecos.

23 de julio de 2009

Dolor

Uno no sabe cuánto dolor puede soportar un culpable. Lo acepta como consecuencia de su crimen o de su error y así va acumulando una culpa intensiva y extensiva que va aumentando hasta que el castigador puede sentirse también culpable, y entonces no queda más que el dolor. Que se apodera de todo. Que no entiende de motivos. Que castiga sin remordimientos.