19 de julio de 2016
Repeticiones
El silencio que viene después de la última canción resulta melancólico, como si la última nota aún estuviera suspendida en el aire y nos pidiera más, que la escuchemos, que no dejemos que se vaya, que nos dará más. David Bowie canta "I can't give everything away". Cuando termina la repito. Cuando vuelve a terminar la vuelvo a repetir. La melancolía se vuelve lamento. ¿Hasta dónde las palabras pueden condicionar el sentido de la música? ¿Hasta dónde las palabras conducen a una historia? La muerte de David Bowie me llegó mientras escuchaba su nuevo disco. Durante días me fui acercando poco a poco a Blackstar, como la negra estrella temible que era, con su primera canción, homónima al título, inquietante por la música hipnótica, el vídeo de la imagen de una venda tapando los ojos y mostrando otros ojos botón, la letra que luego describieron como premonitoria. Todavía me acerco con torpeza a ese primer tema. Y luego llegaron otros y se detuvieron en el de este vídeo. Pasó medio año desde entonces como pasaron los cinco minutos de la canción, cinco minutos y medio, más de cinco y medio, más de una vez, de una escucha. Y esa letra impotente sigue dando para más, todavía sigue diciendo que no puede darlo todo pero puede dar más. El silencio que sobreviene luego es insoportable. Por eso los reproductores de música incorporaron la opción repetir. Repetir, repetir de nuevo. En la repetición se puede dar el cambio. Incluso en la repetición se puede dar lo nuevo. Voy a borronear esto y luego sigo con el silencio que viene. Después.
24 de marzo de 2015
Herberto Hélder
Por eso hoy leo. Y mañana seguiré leyéndolo.
Y todos los tiempos en que la muerte sea un olvido y sigan quedando las palabras.
Palabras imperfectas, traducidas, improvisadas.
"Mi cabeza tiembla"
Mi cabeza tiembla con todo el olvido.
Yo intento decir cómo todo es otra cosa.
Hablo, pienso.
Sueño sobre los enormes huesos de los pies.
Y siempre otra cosa,
una sola cosa cubierta de nombres.
Y la muerte pasa de boca en boca
con la leve saliva,
con el terror que hay siempre
en el fondo innombrado de una vida.
Sé que los campos imaginan sus
propias rosas.
Las personas imaginan sus propios campos
de rosas. Y a veces estoy frente a los campos
como si muriera;
otras, como si ahora solamente
yo pudiera despertar.
A veces todo se ilumina.
A veces canta y sangra.
Yo digo que nadie se perdona en el tiempo.
Que la locura tiene espinas como una garganta.
Yo digo: rueda a lo largo del otoño,
¿y qué es el otoño?
Los párpados baten contra el gran día masculino
del pensamiento.
Finjo cosas vivas y muertas en el espíritu de la obra.
Mi vida se extasía como una cámara de antorchas.
- Era una cosa - ¿cómo diré? - absoluta.
Yo juego, yo juro.
Era una casinfancia.
Sé que era una casa loca.
Yo metía las manos en el agua: me adormecía,
recordaba.
Los espejos se reflejaban en nuestra juventud.
Empujo ahora el girar de las brutales,
las líricas ruedas de la vida.
Hay en el olvido, o en el recuerdo
total de las cosas,
una rosa como una alta cabeza,
un pez como un movimiento
rápido y severo.
Una rosapez dentro de mi idea
desvanecida.
Hay copos, agujas desnhebradas dentro de mí.
- Porque el amor de las cosas en su
tiempo futuro
es terriblemente profundo, es suave,
devastador.
Las sillas ardían en los lugares.
Mis hermanas habitaban en la cumbre del movimiento
como seres pasmados.
A veces reían alto. Se tejían
en su oscuridad terrible.
La menstruación soñaba dentro de ellas,
en la boca de la noche.
Cantaba muy bajo.
Parecía fluir.
Rodear las mesas, las penumbras iluminadas.
Llovía en las noches terrestres.
Yo quiero gritar más allá de la locura terrestre.
- Era húmedo, destilado, inspirado.
Había rigor. Oh, ejemplo extremo.
Había una esencia de oficina.
Una materia sensacional en el secreto de las frutas,
con sus manzanas centrípetas
y sus uvas pendidas sobre la madurez.
Había la magnolia caliente de un gato.
Gato que entraba por las manos, o magnolia
que salía de la mano para la cara
de una madre sombríamente pura.
Ah, madre loca de nuevo, sentadamente
completa.
Las manos tocaban sobre el ardor
la carne como un pedazo extasiado.
Era una casabsoluta - ¿cómo
diré? - un
sentimiento donde algunas personas morirían.
Demencia para sonreír elevadamente.
Tener amores, hojas verdes, espinas
con la pequeña oscuridad por todos los cantos.
Nombre en el espíritu como un rosapez.
- Prefiero enloquecer en los corredores arqueados
ahora en las palabras.
Prefiero cantar en los balcones interiores.
Porque había escaleras y mujeres que se detenían
minadas de inteligencia.
El cuerpo sin rosetas, el lenguaje
para amar y rumiar.
La leche cantante.
Yo ahora me hundo y asciendo como un copo.
Trago para la superficie esa imagen de agua interna.
- Pluma del poema disuelta en el sentido
primario del poema.
O el poema subiendo por la pluma,
atravesando su propio impulso,
poema regresando.
Todo se levanta como un clavo,
un cuchillo levantado.
Todo muere su nombre en otro nombre.
Poema no saliendo del poder de la locura.
Poema como base inconcreta de la creación.
Ah, pensar con delicadeza,
imaginar con ferocidad.
Porque yo soy una vida con furibunda
melancolía,
con furibunda concepción. Con
alguna ironía furibunda.
Soy una devastación inteligente.
Con caléndulas fabulosas.
Oro por cima.
La madrugada o la noche triste tocadas
en trompeta. Soy
alguna cosa audible, sensible.
Un movimiento.
Silla combándose en la curva,
hecha al sentarse.
O flores bebiendo la jarra.
El silencio estructural de las flores.
Y la mesa por lo bajo.
El soñar.
"Minha cabeça estremece"
Minha cabeça estremece com todo o esquecimento.
Eu procuro dizer como tudo é outra coisa.
Falo, penso.
Sonho sobre os tremendos ossos dos pés.
É sempre outra coisa, uma
só coisa coberta de nomes.
E a morte passa de boca em boca
com a leve saliva,
com o terror que há sempre
no fundo informulado de uma vida.
Sei que os campos imaginam as suas
próprias rosas.
As pessoas imaginam os seus próprios campos
de rosas. E às vezes estou na frente dos campos
como se morresse;
outras, como se agora somente
eu pudesse acordar.
Por vezes tudo se ilumina.
Por vezes canta e sangra.
Eu digo que ninguém se perdoa no tempo.
Que a loucura tem espinhos como uma garganta.
Eu digo: roda ao longe o outono,
e o que é o outono?
As pálpebras batem contra o grande dia masculino
do pensamento.
Deito coisas vivas e mortas no espírito da obra.
Minha vida extasia-se como uma câmara de tochas.
- Era uma casa - como direi? - absoluta.
Eu jogo, eu juro.
Era uma casinfância.
Sei como era uma casa louca.
Eu metias as mãos na água: adormecia,
relembrava.
Os espelhos rachavam-se contra a nossa mocidade.
Apalpo agora o girar das brutais,
líricas rodas da vida.
Há no esquecimento, ou na lembrança
total das coisas,
uma rosa como uma alta cabeça,
um peixe como um movimento
rápido e severo.
Uma rosapeixe dentro da minha ideia
desvairada.
Há copos, garfos inebriados dentro de mim.
- Porque o amor das coisas no seu
tempo futuro
é terrivelmente profundo, é suave,
devastador.
As cadeiras ardiam nos lugares.
Minhas irmãs habitavam ao cimo do movimento
como seres pasmados.
Às vezes riam alto. Teciam-se
em seu escuro terrífico.
A menstruação sonhava podre dentro delas,
à boca da noite.
Cantava muito baixo.
Parecia fluir.
Rodear as mesas, as penumbras fulminadas.
Chovia nas noites terrestres.
Eu quero gritar paralém da loucura terrestre.
- Era húmido, destilado, inspirado.
Havia rigor. Oh, exemplo extremo.
Havia uma essência de oficina.
Uma matéria sensacional no segredo das fruteiras,
com as suas maçãs centrípetas
e as uvas pendidas sobre a maturidade.
Havia a magnólia quente de um gato.
Gato que entrava pelas mãos, ou magnólia
que saía da mão para o rosto
da mãe sombriamente pura.
Ah, mãe louca à volta, sentadamente
completa.
As mãos tocavam por cima do ardor
a carne como um pedaço extasiado.
Era uma casabsoluta - como
direi? - um
sentimento onde algumas pessoas morreriam.
Demência para sorrir elevadamente.
Ter amoras, folhas verdes, espinhos
com pequena treva por todos os cantos.
Nome no espírito como uma rosapeixe.
- Prefiro enlouquecer nos corredores arqueados
agora nas palavras.
Prefiro cantar nas varandas interiores.
Porque havia escadas e mulheres que paravam
minadas de inteligência.
O corpo sem rosáceas, a linguagem
para amar e ruminar.
O leite cantante.
Eu agora mergulho e ascendo como um copo.
Trago para cima essa imagem de água interna.
- Caneta do poema dissolvida no sentido
primacial do poema.
Ou o poema subindo pela caneta,
atravessando seu próprio impulso,
poema regressando.
Tudo se levanta como um cravo,
uma faca levantada.
Tudo morre o seu nome noutro nome.
Poema não saindo do poder da loucura.
Poema como base inconcreta de criação.
Ah, pensar com delicadeza,
imaginar com ferocidade.
Porque eu sou uma vida com furibunda
melancolia,
com furibunda concepção. Com
alguma ironia furibunda.
Sou uma devastação inteligente.
Com malmequeres fabulosos.
Ouro por cima.
A madrugada ou a noite triste tocadas
em trompete. Sou
alguma coisa audível, sensível.
Um movimento.
Cadeira congeminando-se na bacia,
feita o sentar-se.
Ou flores bebendo a jarra.
O silêncio estrutural das flores.
E a mesa por baixo.
A sonhar.
23 de enero de 2014
Pere Rovira
Per al Josep M.
6 de mayo de 2013
Jacqueline Risset
¿De dónde viene el misterioso el loco
dolor de amor?
Me desperté esta mañana
rodeado del dolor de ti
- de ti: como una irritación
en la piel del mundo donde estás
y si me pregunto:
cómo detenerlo
lo sé:
hay que desactivar ese punto
en que deja de luchar como un diente
cuando los otros se cayeron
tejido del mundo en un punto transparente
todo sufrimiento aquí
toda mirada en ese punto
que el dolor ilumina
sueño el completo olvido
pared aburrida muro blanco
pero todo lo escrito está aquí dibujado
todo salpicado de signos
de ti - por mí -
hecho para verte en todo
y ahora me ahogo
me duele quisiera dormir
Douleur
D’où vient la mystérieuse la folle
douleur d’amour?
Je me réveille ce matin
tout entourée de la douleur de toi
- de toi: comme une irritation
dans la peau du monde où tu es
et si je me demande:
comment la faire cesser
je sais:
il faut que s’éteigne ce point
qu’il cesse de battre comme une dent
quand le reste se tait
Tissu du monde en un point transparent
tout souffre ici
tout regarde ce point
que la douleur éclaire
je rêve l’oubli complet
paroi sourde mur blanc
mais tout est écrit par ici dessiné
tout parsemé de signes
de toi – par moi -
faits pour te voir partout
et maintenant j’étouffe
j’ai mal je voudrais dormir
28 de marzo de 2013
José de Almada Negreiros
23 de enero de 2013
Luiza Neto Jorge
La magnolia
La exaltación de lo mínimo,
y el magnífico relámpago
del acontecimiento maestro
me restituyen la forma
y el resplendor.
Una diminuta cuna me recoge
donde la palabra se elide
en la materia - en la metáfora -
necesaria, y leve, en cada uno
donde resuena y resbala.
La magnolia
el sonido que se desarrolla en ella
cuando se pronuncia,
es un exaltado aroma
perdido en la tempestad.
Un mínimo ente magnífico
deshojando relámpagos
sobre mí.
A magnólia
A exaltaçâo do mínimo,
e o magnífico relâmpago
do acontecimento mestre
restituem-me a forma
o meu resplendor.
Um diminuto berço me recolhe
onde a palavra se elide
na matéria - na metáfora -
necessária, e leve, a cada um
onde se ecoa e resvala.
A magnólia
o som que se desenvolve nela
quando pronunciada,
é um exaltado aroma
perdido na tempestade,
um mínimo ente magnífico
desfolhando relâmpagos
sobre mim.
21 de enero de 2013
Ludovico Einaudi: In A Time Lapse
http://www.youtube.com/ludovicoeinaudi
No lo sé. Ser posible es una abertura. Hay la posibilidad de una esperanza. De que el candor no duela.
Estoy en movimiento aunque me vean estático, la música me anima, me da cuerpo, me da palabras.
En el baño hay un goteo perdido, a mi lado la gata bosteza.
Describo lo que veo, no lo que percibo.
Si recuerdo vienen los afectos cambiados o perdidos, y los inmediatos no entienden de ausencias.
No debo recordar, ni describir, ni equilibrar.
Que pese más la caricia de quien acompaña, no el golpe de quien reparte sin ser consciente.
Calma.
La música es.
Cuánto deseo que el mundo fuera tan certero como esta música.
29 de septiembre de 2012
Salvador Iborra
AFIRMACIÓN POSIBLE
Aún escuchas música cuando muere el amor,
ya es muy tarde, y se están recogiendo las sillas,
quisiera volverte a mirar, buscarme otro
sueño para volverlo a perder, un eco breve
como aquella luna entrando por la ventana.
Las luces se apagan y están cerrando las puertas,
también los puentes, las casas y las autopistas,
la memoria gravitando abocando entrañas
esperando que atardezca en una ciudad lentísima
donde la vida huye donde no podemos llegar nosotros.
Esta noche es enorme, parece mentira,
y creo que debo escribir, quedarme despierto,
dejar sobre el papel alguna cosa inamovible
que alguien haya de leer, una ilusión, un rumbo,
mientras intento respirar y la soledad me ahoga,
y ansiosamente miro el cielo sin esperar respuestas.
30 de abril de 2012
Miquel Martí i Pol
10 de abril de 2012
Wio - Love of Lesbian
23 de marzo de 2012
Joan Salvat-Papasseit

- envidiosa
- a las rosas:
- y lo cantará la alondra.
- envejosa
- a les roses:
27 de enero de 2012
La poesía de Màrius Torres

20 de enero de 2012
Las viejas ideas de Leonard Cohen
Dime un lugar
donde quieres que vaya tu esclavo,
dime un lugar
puede ser que se me haya olvidado,
dime un lugar
he perdido mi cresta de gallo,
dime un lugar
donde quieres que vaya tu esclavo
Vino un alud
de problemas, salvé como pude un hilo de luz,
una ola, un rabo de nube
entre cadenas,
me apuré por quererte al dictado,
entre cadenas
te adoré como adora un esclavo.
(...)
17 de enero de 2012
Maria Coma, Magnòlia
Dos meses después vuelvo a Magnòlia. Lo escuché el 1 de noviembre, cuando se publicó. Ahora que he dejado que el recuerdo mezcle todos los colores lo echo a rodar y lo llevo a mi lado. Viene primero el explosivo
Me enamoro de mis sueños
y no sé de qué me sirve.
La cotidianidad me ignora,
el realismo no me dice nada.
Soy impaciente pero no corro,
también me engaño si hace falta.
Y puede que te quiera más que nunca.
Y después de este pensamiento antes de dormir viene "Els rius es van dividint" ("Somos como dos embriones flotando, / ombligos unidos con hilo de lino, / sin un compás pero con mil motivos) cuya letra me remite a Màrius Torres (!) y los coros me adentran en una película de Tim Burton (!!). Y "On plou el temps" ("Cuando la luz nos desdibuja / cuando el tiempo se va oxidando / nos vamos desenfocando / somos un sonido borroso y extraño") me habla de desencuentros sin soledad que, por algún motivo, sin ser míos los hago parte de mi lenguaje. Puede que la música sea romper el silencio para hacer compañía, a nosotros, a ti que soy yo que eres tú, para hacernos de piel, vibrando en cada nota, haciéndonos cuerdas, luego tal vez palabras. Hay otras músicas en el disco (los deseos de "Fugir de l'ou", los secretos de "Ho sap tot i calla", los miedos de "Bosc adormit"). Cada uno tendrá sus preferencias hasta llegar a la fiesta de "Dins Magnòlies" y salir con la herida de volver a sentir. Y sí, puede que la música sea repetición, volver a sentir. Puede que Maria Coma me haya mostrado los dos significados de "sentir" en catalán: sentir, y también escuchar.


