15 de mayo de 2007

Micah P. Hinson



¡Mira lo que he encontrado!, dijo uno de los habitantes. Era un caracol que se desplazaba a toda velocidad por el monoambiente. Con cuidado le acercamos un dedo y el caracol trepó por él, siguió por la mano y bajó por la espalda. Y siguió de largo. Pero había dejado un rastro. A contraluz leímos la película. Allí se nos reveló el dolor de Micah P. Hinson.

10 de mayo de 2007

Un día podríamos plagiarlo

Como si se tratara de una invasión de pitufines,
todo se ha vuelto de un azul constelado,
las puertas y las paredes del yotibenco se derriten,
peruanos y dominicanos salen al pasillo.
Los amantes sorprendidos saltan de la cama,
todavía confundidos;
agitados por el forcejeo intersabánico...

La enviada de la muerte viene vestida de mulata,
entonando odas velatorias y cantos sepulcrales,
viene a decirnos que ha llegado el momento,
y todos preguntamos “Qué momento”.
Nos advierte que no nos pasemos de vivos,
que su carro de azufre está lleno de pícaros.
Le decimos que cómo vamos a morirnos un 17 de octubre.
Y nos responde enfurecida que cómo nos atrevemos
a contrariar a la muerte.

El volumen del televisor encendido está fuerte.
La bachata es hermosa en la boca del grabador.
“Así”, interpretada por Sandro, nos eriza la piel...

La cabezadura insiste en que a todos nos llega la hora.
Le decimos que su reloj anda para el carajo.
Si nos sigue jodiendo la meteremos de cabeza
en la gran pava del mate.
Tonta, no ves que todavía somos niños
y estamos leyendo Las aventuras de Huckleberry Finn.
Cómo pretendés llevarte a alguien
sin haber terminado este libro.
¡Si se entera la vida te va a matar!

Los ascensores y las escaleras se vuelven
transparentes, la urraca
que lleva en su hombro nos tira de picotazos.
Los sofás vuelan por el cielo
con sus retazos de algodón cósmico...

La conventillera vuela con su carro de azufre.
Enloquecen los mozos en los bares
y los grandes afiladores de cuchillos se degüellan.
La muy turra trata de convencer a una niña.
Entonces nos colma la cabeza
y la corremos con nuestra gran pava
de agua caliente para el mate,
para dejarla en carne viva...

¡Tomátelas títere, juguete, playmóvil de la muerte...!


Washington Cucurto: "La muerte viene vestida de mulata"

(Todos los derechos plagiados. Cualquier reproducción total o parcial está permitida sin penas ni lamentos).

9 de mayo de 2007

Cumpleaños

En este día señalado ASÍ en el calendario mental, cumple años uno de los habitantes.

Felicitaciones, música, comida... Nada será suficiente para destacar este día, único en el año (por suerte). ¿Vivir el día a día? ¿Cómo hacerlo con un día como éste? Si es inevitable pensar, ponerse metafísico y decir ah... y después de ese bostezo despertarse y sorprenderse de que todo sea distinto y todo siga igual.

Los habitantes se abrazan y se preparan para...eh...

Qué hambre. ¡Vamos a por el pastel!

3 de mayo de 2007

Test


Recordando la Vida de Pi, los habitantes le hicieron una pregunta a un invitado. Fue ésta:

¿Qué harías en medio del mar, con la única compañía de un tigre?

a) Enseñas a hablar al tigre;
b) Buceas para encontrar un tesoro perdido;
c) Juegas al tres en raya con las rayas del tigre;
d) Juegas a hundir la flota.

El invitado eligió enseñar a hablar al tigre, de modo que tuvieron una conversación interminable, pues el tigre tenía mucho que decir, después de tanto tiempo.

Hubo otras preguntas (la invitación a comer de las hormigas del sexto, el pingüino en el ascensor, tu gato imaginario que cruzó la calle en rojo, el camello de los Reyes Magos que se durmió en tu cama...), pero ninguna de ésas resultó y el invitado, abrumado, se fue como vino.

23 de abril de 2007

Sant Jordi

Hoy los habitantes se ponen las galas, juntan los tópicos y se preparan para celebrar Sant Jordi, el día del libro y de la rosa.

Hace tiempo que no sacaban la cabeza por la ventana, se entretenían subrayan notas, diálogos y poemas. Y disfrutaban viviendo sólo en las palabras de los demás, que en el fondo son suyas y por eso las reconocían.

Pero hoy es San Jordi, el caballero blanco que le dio por pelearse con un dragón, algo así como Teseo con el Minotauro pero sin laberinto. Claro, con tanta vuelta aquí es donde queríamos llegar: al laberinto.

Ante un laberinto los habitantes se sientan, se adormecen y piensan en cualquier cosa. Para ellos cada día es un laberinto porque cada día pasean y con el deambular uno se pierde.

Entonces, ¿hoy también? Pero claro, ¿dónde se vio sino la vuelta? Si, para encontrar el camino, en lugar de ir desenrollando el hilo, éste se hizo ovillo.

Bueno, hoy nos quedamos con el laberinto de la rosa. Y por eso no lo deshacemos. Lo creamos pétalo a pétalo.

18 de abril de 2007

Devenir



Es un vídeo borroso, de imagen pixelada y oscura. Apenas se adivina la figura del pianista, Ludovico Einaudi. El tema es "Divenire", el que da título al nuevo disco.

Como es un concierto en directo se escucha el eco de unas toses mezclado con el eco del piano. Al fondo, un violín y unas respiraciones.

Cómo verlo todo cuando no se ve nada.

7 de abril de 2007

Ningunear



Carlos Fuentealba, docente, trabajador docente, como dice Sandra Russo en la contratapa de página 12 de hoy:
"Carlos Fuentealba estaba haciendo política gremial. Era dueño de una historia personal admirable. Alguien que había cumplido un sueño contra la adversidad. No era una adversidad personal ni familiar la de Carlos Fuentealba. Era una adversidad social. La pobreza es una adversidad social. Trabajar toda una vida como administrativo de la Uocra para estudiar mientas tanto y recibirse de maestro a los 38 años es un ejemplo de dignidad ante el que caen las palabras.

Pero hasta que su nuca fue el blanco de un disparo policial, Carlos Fuentealba no era para el Estado provincial ni un ciudadano ni un maestro ni un padre, era nadie."

También era nadie. Nadie para el Estado, nadie para el asesino que elige disparar, nadie para el después, donde sigue ausente el estado, el ministro de educación (preocupado por su nueva candidatura) el presidente.

También Fuentealba es Raquel, la que escribe, la que aprendió a escribir de grande, un nadie más, a la que le enseñó otro nadie, un Carlos...

El lunes se verá, cuando muchos ocupen el mismo lugar que Carlos defendió, el de enseñar...veremos quiénes somos.