17 de agosto de 2007

Contra la mala suerte

Hay tantas cábalas contra la mala suerte que por sí mismas formarían un monólogo. Pero de eso no se trata. Los habitantes se sienten solos porque se sienten dos. Qué mala suerte ser dos, hay que pensar el doble y no hay conjuro que valga contra la mala suerte. Y de tanto nombrarla ya la hemos conjurado lo suficiente. Además, no hay gato negro que se nos resista a acariciarlo. Es como tener entre las manos a la noche con pelo.

Entonces hoy nos levantamos con el pie izquierdo, nos miramos en el espejo roto con el gato negro restregándose contra nuestras piernas, nos lavamos la cara trece veces y al mal tiempo le pusimos buena cara para que a la cruda realidad le demos vuelta y vuelta y nos la comamos en su punto. Y terminemos tirando un poco de sal por encima del hombro. Feliz día, feliz no-día.

22 de julio de 2007

Es_calorfrío

Por la mañana los habitantes abren la ventana. Y el sol se posa en el marco y desciende por la pared hasta el suelo, lame el armario, enciende el aire. No importa la luz sino el calor, que lo seca todo salvo la piel, habitantes anegados en sudor, luchando por salir de los remolinos que se forman en sus propias manos. Pronto, muy pronto, hay ruidos de máquinas, de obreros gritando, de timbrazos matutinos. Y luego sobreviene el silencio de la modorra, de la fiaca, y ni siquiera se oyen las cigarras. El cuerpo pesa, envejece, es torpe, no sabe cuánto son dos y dos ni de qué color son los sueños, pero quiere inventar métodos para ahogar la sed.

Y al otro lado del río.

Por la noche los habitantes miran por la ventana. No se atreven a abrirla, no hay sol, las farolas no calientan, hace mucho frío. Hay que buscar una segunda piel (si puede ser, marrón, ocre y negra, de rectas y cuadrados entrecruzados) porque no hay calefacción y no se pensó en ella, y en cambio hay ruidos de sirenas, de borrachos gritando, de portazos vespertinos. Y luego sobreviene el silencio del sueño y ni siquiera se oyen los grillos. El cuerpo pesa, envejece, es torpe, no sabe qué hora es, quiere y no quiere dormir y, aunque no quiere pensarlo, quiere transformar el temblor de tiritar en calor de acariciar.

Y las dos orillas, sin quererlo, quieren, queriendo demostrar lo que importa en verdad.

11 de julio de 2007

Nieva en Bs As. 9 julio 2007



No hace tanto los habitantes suponian tanto frío cómo para que la nieve fuese verdad...
y hace poco la nieve cayó sobre Buenos Aires, otra vez.
(no sólo sobre Buenos Aires)
realidades del Eternauta
premoniciones de los habitantes
(no sólo el frío es la nieve)

1 de julio de 2007

pensando en el lunes

Pensando en el lunes, otro lunes, mañana y pensando en elegir, seleccionar, cortar/pegar, fragmentos de Paco Urondo...¿entonces cuál? Si hace lunes que pienso que el ocio va a llegar con la revolución, que siento la desconfianza en los ojos, que en el tren algunas cosas son, hace varios lunes el tornillo del asiento de adelante, o el paisaje, que no se crea que es paisaje para muchos o para alguien...

"Cada día que pasa

Sin excepción, casi por naturaleza o desatino,
todos los días, a la mañana, temprano,
ando por este camino. Llego tarde al trabajo y con
alegría, cuando
es necesario llegar más temprano
y con indignación o repugnancia o sed
de venganza o rabia. Todo esto
no me martiriza ni me apena, aunque parezca
lo contrario y tenga olor a traición; sé muy bien,
con toda impaciencia, que el ocio
llegará algún día con la revolución. Y que ni una cosa
ni la otra vienen de la tristeza o de la impotencia.

Voy cansado, es cierto, harto como todo el mundo que se precie,
o con desaliento; pero nunca falta
alguna cosa, un olor,
una risa que me devuelva,
para valer la pena; recién entonces empiezo a convencerme;
calles sucias y bocinas y el tráfico
alucinado y dormido todavía; viejos conocidos,
como el destino
o la bruma de la ciudad. Y
el mal semblante; la desconfianza
en los ojos, en los grandes ojos de la gente
hechos para volar. Manos enrarecidas
que rodean
la calle sitiando su respiración. Dominados
del mundo; empleadas
tersas y vulgares bajando
de coches lujosos de los dueños
de otras empleadas, y así sucesivamente."

25 de junio de 2007

Comunicarse

Internet puede tener más errores de los que uno piensa habitualmente. Los altavoces se acoplan, el micrófono parece funcionar pero luego se escucha com s estuv entrecort y de repente una caída de la que no siempre nos levantamos. Además de los virus, en cualquier época del año.

Del teléfono mejor no hablar, no se puede esperar nada bueno cuando, al marcar un número, escuchamos como única respuesta tu tu tu y decimos está comunicando. Sí, diremos que está comunicando pero no con nosotros.

Habría que inventar modos de comunicación alternativos, como dicen de la música y del cine, hasta hacerlos populares. ¿Qué tal, por ejemplo, las moscas mensajeras? Son persistentes, revolotean hasta que captas su mensaje, pueden sobrevolar distancias desconocidas y se adaptan a medios líquidos como la sopa. Y cuando parece que no hay más aparece una, como posdata.

Pero no, se ve que no. Es un método complicado, las moscas dan pocas alegrías. De todos modos siempre hay que favorecer la comunicación, aunque no parezca decirse nada.

15 de junio de 2007

Disiparse, reunirse

Los habitantes se vuelven reflexivos o melancólicos o tristes. Piensan en el futuro y el monoambiente los encierra.

Por un lado, sueñan con el invierno, el frío incipiente, la neblina de las mañanas fundida en el humo de la ciudad. Se sientan y observan. No saben qué decir y sin embargo no dejan de hablar. Hay una música interrumpida y buscan la nota siguiente.

Por otro lado, sueñan con el verano, el calor insidioso, la pereza de las tardes mezclada con el polvo de la habitación. Se tumban y contemplan. No saben qué hacer y por eso no hacen nada. Hay una música interrumpida y buscan la nota siguiente.

Y en medio, un mar, enorme, como el recuerdo.

6 de junio de 2007

repetido

(silencio)
Cómo dice Barthes en el susurro del lenguaje: "La palabra es irreversible, esa es su fatalidad".
(¿entonces silencio?)
La partida de uno de los habitantes es irreversible, hasta la vuelta, hasta el reverso de la partida, lo inverso.
(silencio)