Agradecer con absoluta atención todas las felicitaciones.
Abrazar, escuchar la música preferida, ver las películas recordadas.
Arropar, saborear la comida hasta paladearla.
Admirarse de que exista el mundo.
Admitir que los problemas no son más que cuentos mal leídos.
Agotar el tiempo, perder su medida.
18 de mayo de 2012
15 de mayo de 2012
El inmigrante de hoy
"El inmigrante de hoy es
en primer lugar un obrero que perdió su segundo nombre, que perdió la forma política
de su identidad y su alteridad, la forma de una subjetivación política de la
cuenta de los incontados. No le queda, entonces, más que una identidad sociológica,
que bascula a la sazón en la desnudez antropológica de una raza y piel
diferentes. Lo que perdió es su identidad con un modo de subjetivación del
pueblo, el obrero o el proletario, objeto de una distorsión declarada y sujeto
queda forma a su litigio. Es la pérdida del uno-de-más
de la subjetivación la que determina la constitución de un uno-que-sobra como enfermedad de la comunidad."
(Más de Jacques Rancière: El desacuerdo. Política y filosofía)
(Más de Jacques Rancière: El desacuerdo. Política y filosofía)
7 de mayo de 2012
Equívocos, homónimos
"El desacuerdo no es el
desconocimiento. El concepto de desconocimiento supone que uno u otro de los
interlocutores, o ambos – por el efecto de una simple ignorancia, de un
disimulo concertado o de una ilusión constitutiva – , no saben lo que dicen o
lo que dice el otro. Tampoco es el malentendido que descansa en la imprecisión
de las palabras. Es lo que piensa Jacques Rancière en El desacuerdo. Política y filosofía.
(Cito para poner mi boca en boca de otro, que no es un beso sino pienso, alimento de la mente. Como, luego existo, la boca distancia el origen, separa, se para entre dos silencios, abre y cierra, se espacia por el contorno de la boca. donde existe, donde se tocan los bordes del paréntesis. Un paréntesis es una boca al margen de lo sensible, al margen del sentido)
(Cito para poner mi boca en boca de otro, que no es un beso sino pienso, alimento de la mente. Como, luego existo, la boca distancia el origen, separa, se para entre dos silencios, abre y cierra, se espacia por el contorno de la boca. donde existe, donde se tocan los bordes del paréntesis. Un paréntesis es una boca al margen de lo sensible, al margen del sentido)
30 de abril de 2012
Miquel Martí i Pol
No estoy muy satisfecho de esta traducción, me parece demasiado lineal. Si es tan fácil algo falla. Pero Miquel Martí i Pol siempre ha sido uno de mis poetas preferidos, y quería darme el lujo de su compañía.
EL TIEMPO
No más incierta de tan vehemente
la sorpresa con que acoges la luz que estalla
tras el espejo opaco y los encortinados
angustiosos y pesados de este largo tiempo de prueba.
Es así como la vida expresa su
misterio y reafirma la belleza.
El entretejido del tiempo no muestra ninguna
fisura, fluye siempre, ineluctable.
Todo es perfecto y justo en su ámbito.
EL TEMPS
No més incerta de tan vehement
la sorpresa amb què aculls la llum que esclata
rera el mirall opac i els cortinatges
angoixants i feixucs d'aquest llarg temps de prova.
És així com la vida expressa el seu
misteri i en referma la bellesa.
L'entreteixit del temps no mostra cap
fissura, flueix sempre, ineluctable.
Tot és perfecte i just dins el seu àmbit.
25 de abril de 2012
Las apariencias
Un pobre cronopio va en su automóvil y al llegar a una esquina le fallan los frenos y choca contra otro auto. Un vigilante se acerca terriblemente y saca una libreta con tapas azules.
- ¿No sabe manejar usted? - grita el vigilante.
El cronopio lo mira un momento y luego pregunta:
- ¿Usted quién es?
El vigilante se queda duro, echa una ojeada a su uniforme como para convencerse de que no hay error.
- ¿Cómo que quién soy? ¿No ve quién soy?
- Yo veo un uniforme de vigilante - explica el cronopio muy afligido. - Usted está dentro del uniforme pero el uniforme no me dice quién es usted.
El vigilante levanta la mano para pegarle, pero en la mano tiene la libreta y en la otra mano el lápiz, de manera que no le pega y se va delante a copiar el número de la chapa. El cronopio está muy afligido y quisiera no haber chocado, porque ahora le seguirán haciendo preguntas y él no podrá contestarlas ya que no sabe quién se las hace y entre desconocidos uno no puede entenderse.
Julio Cortázar, "Vialidad".
- ¿No sabe manejar usted? - grita el vigilante.
El cronopio lo mira un momento y luego pregunta:
- ¿Usted quién es?
El vigilante se queda duro, echa una ojeada a su uniforme como para convencerse de que no hay error.
- ¿Cómo que quién soy? ¿No ve quién soy?
- Yo veo un uniforme de vigilante - explica el cronopio muy afligido. - Usted está dentro del uniforme pero el uniforme no me dice quién es usted.
El vigilante levanta la mano para pegarle, pero en la mano tiene la libreta y en la otra mano el lápiz, de manera que no le pega y se va delante a copiar el número de la chapa. El cronopio está muy afligido y quisiera no haber chocado, porque ahora le seguirán haciendo preguntas y él no podrá contestarlas ya que no sabe quién se las hace y entre desconocidos uno no puede entenderse.
Julio Cortázar, "Vialidad".
23 de abril de 2012
Las mentiras
Las alarmas dementes
Curvan las ideas:
No es no fue pero
Pudo ser pero no pudo
Pero cómo podría
Si no fue cómo ser
Pero no pero cómo
Qué pregunta por qué
Para qué preguntar
Si todo está claro
Si todo está bien.
Y bueno, así, entonces
Las bestias del orden
Levantan su rostro
Y mascando la duda
Callan y se ahogan
Condenando en silencio.
10 de abril de 2012
Wio - Love of Lesbian
De los tres anticipos del nuevo disco de Love of Lesbian, Wio es el que se abre paso a las entrañas. Primero es torpe y pesado, como el insoportable zumbido de la antena que viene a las diez menos cuarto. La voz se pierde entre las mil interferencias y es una más. Hay lamentos. Con desencanto. Sigue. La cantinela se repite como un plato de sopa, cuando llegan las ondas no se puede escapar. La verdad no es más que ésta y da igual si nos ha dado por beber el cóctel.
Pero entonces surge el pensamiento. El propio pensamiento. El propio deseo. Y entonces cambia todo. Todo admite réplica y las certezas buscan otro ritmo:
Y sé... Si acerco el oído no podré escuchar el mar.
¿No ves? Tan sólo aquel ruido que aceptamos por verdad.
¿Y si el ruido es todo lo que sé?
Un ruido que hasta el silencio ve.
Huyamos hoy, antes de las diez.
Si huimos hoy, no enloqueceré.
Y entonces aún podremos fugarnos con la música. Que habrá dejado atrás el ruido. Que podrá dejarnos escuchar el mar.
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