Hoy ha muerto Herberto Hélder. Nunca celebro la muerte. Pero siempre celebro las palabras.
Por eso hoy leo. Y mañana seguiré leyéndolo.
Y todos los tiempos en que la muerte sea un olvido y sigan quedando las palabras.
Palabras imperfectas, traducidas, improvisadas.
"Mi cabeza tiembla"
Mi cabeza tiembla con todo el olvido.
Yo intento decir cómo todo es otra cosa.
Hablo, pienso.
Sueño sobre los enormes huesos de los pies.
Y siempre otra cosa,
una sola cosa cubierta de nombres.
Y la muerte pasa de boca en boca
con la leve saliva,
con el terror que hay siempre
en el fondo innombrado de una vida.
Sé que los campos imaginan sus
propias rosas.
Las personas imaginan sus propios campos
de rosas. Y a veces estoy frente a los campos
como si muriera;
otras, como si ahora solamente
yo pudiera despertar.
A veces todo se ilumina.
A veces canta y sangra.
Yo digo que nadie se perdona en el tiempo.
Que la locura tiene espinas como una garganta.
Yo digo: rueda a lo largo del otoño,
¿y qué es el otoño?
Los párpados baten contra el gran día masculino
del pensamiento.
Finjo cosas vivas y muertas en el espíritu de la obra.
Mi vida se extasía como una cámara de antorchas.
- Era una cosa - ¿cómo diré? - absoluta.
Yo juego, yo juro.
Era una casinfancia.
Sé que era una casa loca.
Yo metía las manos en el agua: me adormecía,
recordaba.
Los espejos se reflejaban en nuestra juventud.
Empujo ahora el girar de las brutales,
las líricas ruedas de la vida.
Hay en el olvido, o en el recuerdo
total de las cosas,
una rosa como una alta cabeza,
un pez como un movimiento
rápido y severo.
Una rosapez dentro de mi idea
desvanecida.
Hay copos, agujas desnhebradas dentro de mí.
- Porque el amor de las cosas en su
tiempo futuro
es terriblemente profundo, es suave,
devastador.
Las sillas ardían en los lugares.
Mis hermanas habitaban en la cumbre del movimiento
como seres pasmados.
A veces reían alto. Se tejían
en su oscuridad terrible.
La menstruación soñaba dentro de ellas,
en la boca de la noche.
Cantaba muy bajo.
Parecía fluir.
Rodear las mesas, las penumbras iluminadas.
Llovía en las noches terrestres.
Yo quiero gritar más allá de la locura terrestre.
- Era húmedo, destilado, inspirado.
Había rigor. Oh, ejemplo extremo.
Había una esencia de oficina.
Una materia sensacional en el secreto de las frutas,
con sus manzanas centrípetas
y sus uvas pendidas sobre la madurez.
Había la magnolia caliente de un gato.
Gato que entraba por las manos, o magnolia
que salía de la mano para la cara
de una madre sombríamente pura.
Ah, madre loca de nuevo, sentadamente
completa.
Las manos tocaban sobre el ardor
la carne como un pedazo extasiado.
Era una casabsoluta - ¿cómo
diré? - un
sentimiento donde algunas personas morirían.
Demencia para sonreír elevadamente.
Tener amores, hojas verdes, espinas
con la pequeña oscuridad por todos los cantos.
Nombre en el espíritu como un rosapez.
- Prefiero enloquecer en los corredores arqueados
ahora en las palabras.
Prefiero cantar en los balcones interiores.
Porque había escaleras y mujeres que se detenían
minadas de inteligencia.
El cuerpo sin rosetas, el lenguaje
para amar y rumiar.
La leche cantante.
Yo ahora me hundo y asciendo como un copo.
Trago para la superficie esa imagen de agua interna.
- Pluma del poema disuelta en el sentido
primario del poema.
O el poema subiendo por la pluma,
atravesando su propio impulso,
poema regresando.
Todo se levanta como un clavo,
un cuchillo levantado.
Todo muere su nombre en otro nombre.
Poema no saliendo del poder de la locura.
Poema como base inconcreta de la creación.
Ah, pensar con delicadeza,
imaginar con ferocidad.
Porque yo soy una vida con furibunda
melancolía,
con furibunda concepción. Con
alguna ironía furibunda.
Soy una devastación inteligente.
Con caléndulas fabulosas.
Oro por cima.
La madrugada o la noche triste tocadas
en trompeta. Soy
alguna cosa audible, sensible.
Un movimiento.
Silla combándose en la curva,
hecha al sentarse.
O flores bebiendo la jarra.
El silencio estructural de las flores.
Y la mesa por lo bajo.
El soñar.
"Minha cabeça estremece"
Minha cabeça estremece com todo o esquecimento.
Eu procuro dizer como tudo é outra coisa.
Falo, penso.
Sonho sobre os tremendos ossos dos pés.
É sempre outra coisa, uma
só coisa coberta de nomes.
E a morte passa de boca em boca
com a leve saliva,
com o terror que há sempre
no fundo informulado de uma vida.
Sei que os campos imaginam as suas
próprias rosas.
As pessoas imaginam os seus próprios campos
de rosas. E às vezes estou na frente dos campos
como se morresse;
outras, como se agora somente
eu pudesse acordar.
Por vezes tudo se ilumina.
Por vezes canta e sangra.
Eu digo que ninguém se perdoa no tempo.
Que a loucura tem espinhos como uma garganta.
Eu digo: roda ao longe o outono,
e o que é o outono?
As pálpebras batem contra o grande dia masculino
do pensamento.
Deito coisas vivas e mortas no espírito da obra.
Minha vida extasia-se como uma câmara de tochas.
- Era uma casa - como direi? - absoluta.
Eu jogo, eu juro.
Era uma casinfância.
Sei como era uma casa louca.
Eu metias as mãos na água: adormecia,
relembrava.
Os espelhos rachavam-se contra a nossa mocidade.
Apalpo agora o girar das brutais,
líricas rodas da vida.
Há no esquecimento, ou na lembrança
total das coisas,
uma rosa como uma alta cabeça,
um peixe como um movimento
rápido e severo.
Uma rosapeixe dentro da minha ideia
desvairada.
Há copos, garfos inebriados dentro de mim.
- Porque o amor das coisas no seu
tempo futuro
é terrivelmente profundo, é suave,
devastador.
As cadeiras ardiam nos lugares.
Minhas irmãs habitavam ao cimo do movimento
como seres pasmados.
Às vezes riam alto. Teciam-se
em seu escuro terrífico.
A menstruação sonhava podre dentro delas,
à boca da noite.
Cantava muito baixo.
Parecia fluir.
Rodear as mesas, as penumbras fulminadas.
Chovia nas noites terrestres.
Eu quero gritar paralém da loucura terrestre.
- Era húmido, destilado, inspirado.
Havia rigor. Oh, exemplo extremo.
Havia uma essência de oficina.
Uma matéria sensacional no segredo das fruteiras,
com as suas maçãs centrípetas
e as uvas pendidas sobre a maturidade.
Havia a magnólia quente de um gato.
Gato que entrava pelas mãos, ou magnólia
que saía da mão para o rosto
da mãe sombriamente pura.
Ah, mãe louca à volta, sentadamente
completa.
As mãos tocavam por cima do ardor
a carne como um pedaço extasiado.
Era uma casabsoluta - como
direi? - um
sentimento onde algumas pessoas morreriam.
Demência para sorrir elevadamente.
Ter amoras, folhas verdes, espinhos
com pequena treva por todos os cantos.
Nome no espírito como uma rosapeixe.
- Prefiro enlouquecer nos corredores arqueados
agora nas palavras.
Prefiro cantar nas varandas interiores.
Porque havia escadas e mulheres que paravam
minadas de inteligência.
O corpo sem rosáceas, a linguagem
para amar e ruminar.
O leite cantante.
Eu agora mergulho e ascendo como um copo.
Trago para cima essa imagem de água interna.
- Caneta do poema dissolvida no sentido
primacial do poema.
Ou o poema subindo pela caneta,
atravessando seu próprio impulso,
poema regressando.
Tudo se levanta como um cravo,
uma faca levantada.
Tudo morre o seu nome noutro nome.
Poema não saindo do poder da loucura.
Poema como base inconcreta de criação.
Ah, pensar com delicadeza,
imaginar com ferocidade.
Porque eu sou uma vida com furibunda
melancolia,
com furibunda concepção. Com
alguma ironia furibunda.
Sou uma devastação inteligente.
Com malmequeres fabulosos.
Ouro por cima.
A madrugada ou a noite triste tocadas
em trompete. Sou
alguma coisa audível, sensível.
Um movimento.
Cadeira congeminando-se na bacia,
feita o sentar-se.
Ou flores bebendo a jarra.
O silêncio estrutural das flores.
E a mesa por baixo.
A sonhar.
24 de marzo de 2015
24 de enero de 2015
Puertas
Una puerta siempre está abierta. Por mucho que la ajustes, por mucho que la selles, una puerta nunca puede cerrarse del todo. Se construyó para abrirse.
23 de enero de 2015
Poema es poema
Cuando el miedo flotara sin sueños
ese espacio partiría el oleaje subonírico
de la infancia que deambula por caminos del hogar.
Era la parte de mensajes cifrados
para conjurar fobias, traumas, plegarias.
De noche la voz recordó como eco.
Por aquí bajaba desde gran altura
sobre la confusión nocturna
donde acechaba el azogue.
Entonces el libro en el cuerpo
el labio hecho alambrada
el tendón abombado
los ojos entre los escombros.
ese espacio partiría el oleaje subonírico
de la infancia que deambula por caminos del hogar.
Era la parte de mensajes cifrados
para conjurar fobias, traumas, plegarias.
De noche la voz recordó como eco.
Por aquí bajaba desde gran altura
sobre la confusión nocturna
donde acechaba el azogue.
Entonces el libro en el cuerpo
el labio hecho alambrada
el tendón abombado
los ojos entre los escombros.
13 de enero de 2015
La lógica de los hoteles
"Y una vez que pedimos que nos despertasen, la víspera del día en que fuimos a ver a Daga, entre el schweitzer (este es el nombre ruso de los empleados de hotel) y Reich tuvo lugar una conversación shakespeariana sobre el tema «despertar». A la pregunta
de si nos podrían despertar, el hombre respondió: «Si pensamos en ello, les despertaremos. Pero si no pensamos en ello, no les despertaremos. La verdad es que, por lo general, solemos pensar en ello; y entonces despertamos. Pero claro, a veces nos olvidamos; cuando no pensamos en ello. Y entonces no despertamos. No tenemos obligación de hacerlo, pero si nos acordamos a tiempo, pues lo hacemos. ¿Cuándo quieren que les despertemos? A las siete. Lo apuntaremos. Aquí dejo la nota, como pueden ver; ¿la verá él? Porque, si no la ve, lógicamente no le despertará. Pero la mayoría de las veces despertamos.). Al final, lógicamente, no nos despertaron, diciéndonos después: «Es que como ya estaban Vds. despiertos, ¿cómo les íbamos a despertar?». Parece que en el hotel hay un montón de «suizos» así."
(Walter Benjamin: Diario de Moscú)
de si nos podrían despertar, el hombre respondió: «Si pensamos en ello, les despertaremos. Pero si no pensamos en ello, no les despertaremos. La verdad es que, por lo general, solemos pensar en ello; y entonces despertamos. Pero claro, a veces nos olvidamos; cuando no pensamos en ello. Y entonces no despertamos. No tenemos obligación de hacerlo, pero si nos acordamos a tiempo, pues lo hacemos. ¿Cuándo quieren que les despertemos? A las siete. Lo apuntaremos. Aquí dejo la nota, como pueden ver; ¿la verá él? Porque, si no la ve, lógicamente no le despertará. Pero la mayoría de las veces despertamos.). Al final, lógicamente, no nos despertaron, diciéndonos después: «Es que como ya estaban Vds. despiertos, ¿cómo les íbamos a despertar?». Parece que en el hotel hay un montón de «suizos» así."
(Walter Benjamin: Diario de Moscú)
6 de enero de 2015
El fondo, en el fondo
En el fondo está el vacío.
En la ausencia me construyo
pues en torno a la ausencia
se construye lo que hay.
En el fondo. Dentro de nada.
En ese instante no vivo,
sobrevivo al instante,
a mí mismo, en el borde
de mí, sin poder caer
en otros ecos vacíos
ni esperar más abismos.
En la ausencia me construyo
pues en torno a la ausencia
se construye lo que hay.
En el fondo. Dentro de nada.
En ese instante no vivo,
sobrevivo al instante,
a mí mismo, en el borde
de mí, sin poder caer
en otros ecos vacíos
ni esperar más abismos.
30 de diciembre de 2014
Spleen de Paris
«¿Quién de entre nosotros no ha soñado, en sus días de ambición, el milagro de una prosa poética, musical sin ritmo y sin rima, suficientemente ágil y lo bastante bronca para adaptarse a los movimientos líricos del alma, a las ondulaciones del ensueño, a los sobresaltos de la consciencia? Este ideal obsesivo nace sobre todo de la frecuentación de ciudades enormes, del cruce de sus innumerables relaciones» (Charles Baudelaire, al redactor jefe de La Presse, Arsène Houssaye)
29 de diciembre de 2014
"No hay nada radicalmente nuevo", la vieja nueva necedad de Harold Bloom
Hace unos días leí una entrevista a Harold Bloom en el suplemento ADN del diario La Nación, que es el eco de otra que apareció hace unas semanas en El País. En ambas se destaca la idea de que en la literatura actual no hay nada nuevo, radicalmente nuevo. Esto no deja de ser eco de que todo ya está escrito, todo ya está hecho. El eterno retorno.Y ya que estamos en los últimos días del año me dan ganas de recordarlo.
Está claro que la idea de Bloom no es original. ¿Entonces para qué lo siguen publicando y entrevistando? ¿Por qué creen que dirá algo nuevo si podemos leer muchos otros libros que aún tenemos pendientes? ¿Alguien realmente cree que es un provocador con sus declaraciones "polémicas y ácidas"? En el fondo nos quiere decir: "no lean nada de lo que se publique ahora, no vale la pena". E incluso: "no escriban nada más, no aportarán nada que valga la pena". Y más en el fondo nos dice: "me da igual la literatura de mi tiempo, sólo me interesa el pasado".
A ver, expliquémoslo de una manera razonada y decorosa: ¿que ya está todo dicho? ¡claro que sí! Todo se dijo incluso antes de que fuera dicho, cuando los primeros humanos aprendieron a comunicarse y dieron forma a los grandes temas, y luego otros humanos tomaron esos temas y les dieron otra forma, la misma pero distinta en cada impresión, en cada versión.Como seres humanos compartimos los mismos temas pero cambian nuestra manera de percibirlos, de entenderlos. Por eso es necesario reinterpretarlos: porque los revivimos, porque también los vivimos. Si tomamos un gran tema como el amor enseguida advertimos que no es el mismo amor el de Penélope, que esperó durante veinte años el regreso de su marido en La Odisea, que el de los poemas de albada, de la Edad Media, que se refieren al lamento de la amada cuando su pareja debe irse antes de que los demás (el padre, el marido, etc.) descubran que pasaron la noche juntos; o tampoco es el mismo que el de Romeo y Julieta, que lucharon hasta la muerte contra las normas sociales que los separaban; o tampoco el que sintió Fausto para vender su alma al Diablo a cambio de que le correspondiera su amada. Y esto sólo por poner ejemplos clásicos. ¿Cómo no será también distinto el modo en que demuestran su amor los personajes de Jhumpa Lahiri, de Margaret Atwood, de Javier Marías, de Haruki Murakami, de todo aquel que hoy escriba? Es el mismo sentimiento pero otra sensibilidad, y por tanto es otra expresión. Todas son humanas. Todas son necesarias. Suerte que aún vendrá mucha literatura. Estoy deseando que llegue 2015.
Está claro que la idea de Bloom no es original. ¿Entonces para qué lo siguen publicando y entrevistando? ¿Por qué creen que dirá algo nuevo si podemos leer muchos otros libros que aún tenemos pendientes? ¿Alguien realmente cree que es un provocador con sus declaraciones "polémicas y ácidas"? En el fondo nos quiere decir: "no lean nada de lo que se publique ahora, no vale la pena". E incluso: "no escriban nada más, no aportarán nada que valga la pena". Y más en el fondo nos dice: "me da igual la literatura de mi tiempo, sólo me interesa el pasado".
A ver, expliquémoslo de una manera razonada y decorosa: ¿que ya está todo dicho? ¡claro que sí! Todo se dijo incluso antes de que fuera dicho, cuando los primeros humanos aprendieron a comunicarse y dieron forma a los grandes temas, y luego otros humanos tomaron esos temas y les dieron otra forma, la misma pero distinta en cada impresión, en cada versión.Como seres humanos compartimos los mismos temas pero cambian nuestra manera de percibirlos, de entenderlos. Por eso es necesario reinterpretarlos: porque los revivimos, porque también los vivimos. Si tomamos un gran tema como el amor enseguida advertimos que no es el mismo amor el de Penélope, que esperó durante veinte años el regreso de su marido en La Odisea, que el de los poemas de albada, de la Edad Media, que se refieren al lamento de la amada cuando su pareja debe irse antes de que los demás (el padre, el marido, etc.) descubran que pasaron la noche juntos; o tampoco es el mismo que el de Romeo y Julieta, que lucharon hasta la muerte contra las normas sociales que los separaban; o tampoco el que sintió Fausto para vender su alma al Diablo a cambio de que le correspondiera su amada. Y esto sólo por poner ejemplos clásicos. ¿Cómo no será también distinto el modo en que demuestran su amor los personajes de Jhumpa Lahiri, de Margaret Atwood, de Javier Marías, de Haruki Murakami, de todo aquel que hoy escriba? Es el mismo sentimiento pero otra sensibilidad, y por tanto es otra expresión. Todas son humanas. Todas son necesarias. Suerte que aún vendrá mucha literatura. Estoy deseando que llegue 2015.
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